|

|
GP20:
Material:
acrilato de silicona GP20
Tipo
de lente:
multiasférica
Diseño
de radio base:
cara posterior esférica
Diseño
de banda:
asférica
Rango
de potencias:
± 20.00 dp en pasos de 0.25dp
Rango
de radios:
de 7.00 a 9.00mm en pasos de 0.05mm
Diámetro
total:
9.20 y 9.60 (*)
Diámetro
de zona óptica:
diámetro total - 0.60 mm
Excentricidad:
0.11
Espesor
central:
0.22 en potencia neutra
DK:
20
Angulo
de humectación:
< 25º
|
|
GP40:
Material:
acrilato de siloxi-metacrilato
Tipo
de lente:
multiasférica
Diseño
de radio base:
cara posterior esférica
Diseño
de banda:
asférica
Rango
de potencias:
± 20.00 dp en pasos de 0.25dp
Rango
de radios:
de 7.00 a 9.00mm en pasos de 0.05mm
Diámetro
total:
9.20 y 9.60 (*)
Diámetro
de zona óptica:
diámetro total - 0.60 mm
Excentricidad:
0.11
Espesor
central:
0.22 en potencia neutra
DK:
32
Angulo
de humectación:
< 30º
|
|
GP80:
Material:
acrilato de fluor-silicona
Tipo
de lente:
multiasférica
Diseño
de radio base:
cara posterior esférica
Diseño
de banda:
asférica
Rango
de potencias:
± 20.00 dp en pasos de 0.25dp
Rango
de radios:
de 7.00 a 9.00mm en pasos de 0.05mm
Diámetro
total:
9.20 y 9.60 (*)
Diámetro
de zona óptica:
diámetro total - 0.60 mm
Excentricidad:
0.11
Espesor
central:
0.22 en potencia neutra
DK:
75
Angulo
de humectación:
< 27º
|
ADAPTACION
DE LENTES DE CONTACTO GP
INTRODUCCION
En
la adaptación de lentes de contacto GP tenemos que centrarnos en el
paciente de una manera especial. Estas adaptaciones requieren más
atención tanto por parte del paciente como del contactólogo, por
lo que conseguir la mayor comodidad posible va a ser uno de nuestros
grandes retos como adaptadores, aparte de una visión óptima y una
salud ocular sin problema alguno.
Así
mismo es importante seleccionar al paciente correctamente puesto que
este tipo de lentes no suelen ser toleradas por todos nuestros
pacientes de la misma forma, siendo en algunos casos imposible su
adaptación por falta de tolerancia a los materiales rígidos o
semirrígidos.
Sin
embargo, en otros casos puede ser un elemento muy útil para
conseguir buenos resultados, sobre todo a nivel visual, y sólo en
algunos pocos es la única solución para que nuestros pacientes
puedan tener una función visual aceptable, por lo que su
conocimiento se hace indispensable para solucionar esos problemas
que no pueden ser solucionados con ninguna otra lente.
ANAMNESIS
Como
comentábamos anteriormente, la selección del paciente es crucial
para la adaptación de este tipo de lentes de contacto, y la mejor
base que podemos tener para hacer esa selección es una anamnesis lo
más completa posible del paciente.
Podríamos
dividir la anamnesis en estas partes:
- Experiencias
anteriores con lentes de contacto
:
tenemos que saber si el paciente ha sido ya usuario de lentes de
contacto o es la primera vez que va a ponérselas.
- Antecedentes
patológicos
:
debemos preguntar al paciente a cerca de las enfermedades tanto
oculares como sistémicas que ha sufrido o sufre y qué
tratamiento ha llevado o lleva en la actualidad.
- Motivación del
paciente
:
es fundamental sobre todo en la adaptación de este tipo de lentes
de contacto, puesto que cualquier pequeño inconveniente como
puede ser el precio o una ligera molestia puede servir de excusa
para el abandono de la adaptación, por lo que no debemos insistir
en su uso si el paciente no está plenamente convencido de sus
ventajas o si el cliente cree que no merece la pena pasar una
adaptación de estas características con respecto al beneficio
que va a obtener.
CONTRAINDICACIONES
Las
contraindicaciones de este tipo de lentes de contacto son las mismas
que para cualquier otras lente de contacto haciendo hincapié en lo
siguiente:
- Cualquier
enfermedad del polo anterior del ojo.
- Distrofia de la
membrana basal.
- Astigmatismo
interno.
- Motivación del
paciente.
SELECCIÓN
DEL PACIENTE
Para
una buena selección del paciente a partir de la anamnesis debemos
tener en cuenta los siguientes factores:
- Información
completa de la adaptación
:
El usuario debe conocer con la mayor exactitud posible como va a
ser la adaptación y que es lo que va a experimentar en cada
momento. De esta manera podremos analizar psicológicamente cuál
es la reacción del paciente mientras se lo contamos y eso nos va
a servir de gran ayuda para tomar una decisión final.
- Biomicroscopía
:
el examen optométrico que ha de realizarse para la adaptación de
lentes de contacto GP no difiere en gran medida del que tendríamos
que hacer para la adaptación de lentes hidrofílicas, pero sí
hay ciertos aspectos que toman mayor importancia dentro de la
biomicroscopía:
- Tensión
palpebral
:
el movimiento de las lentes de contacto GP tiene una mayor
amplitud que en lentes hidrofílicas y eso unido a la rigidez
del material hacen que la tolerancia a estas lentes sea muy
limitada y que la adaptación pueda dilatarse más en el tiempo.
De hecho, dicha tolerancia reside en el párpado en su mayor
parte, por lo que la tensión palpebral va a jugar un papel
fundamental en la decisión final de poner lentes GP o no a
nuestro paciente en particular. Si el párpado es muy tenso,
cuando el paciente parpadee va a imprimir un movimiento vertical
excesivo a la lente, debido al arrastre del párpado sobre la
lente, con lo que este aumento del movimiento va a incomodar a
nuestro paciente de tal manera que puede no llegar a tolerar la
lente en ningún caso. Si, por el contrario, nos encontramos con
un párpado hipotenso el movimiento puede ser mínimo lo cual
nos puede dar problemas de tolerancia y crear adherencias de la
lente en la córnea. En ningún caso estos dos supuestos
representan una contraindicación absoluta al uso de lentes de
contacto GP, pero sí suponen un handicap importante en su
adaptación. Ni que decir tiene que la situación ideal es que
la tensión palpebral sea normal puesto que esto conferiría un
movimiento muy correcto a la lente con lo cual el rango de
tolerancia aumenta.
- Parpadeo
:
la frecuencia y calidad de dicho parpadeo sí pueden representar
una contraindicación absoluta en la adaptación de este tipo de
lentes de contacto ya que un parpadeo defectuoso tanto en
cantidad como en calidad condiciona en gran medida el éxito en
la adaptación de las lentes de contacto GP. Si un paciente
tiene un parpadeo deficiente en cantidad la lente de contacto va
a tener una tendencia enorme a crear adherencias con la cornea y
a resecarse mucho más el ojo con lo que la sensación de cuerpo
extraño aumenta y, además, se puede producir una hipoxia
corneal, manifestándose en forma de teñido, debido al escaso
intercambio lagrimal entre la lente y la córnea. Si por el
contrario la cantidad de parpadeo es excesiva podemos
encontrarnos con una inestabilidad en la visión debido a que la
lente no llega en ningún momento a estabilizarse para dar una
agudeza visual óptima primero porque con un parpadeo excesivo
la fijación resulta más dificultosa y segundo porque existe un
pequeño retraso en el movimiento de la lente que asociado a esa
elevada frecuencia de parpadeo evita que la lente se coloque de
forma correcta, al margen de la incomodidad derivada del
continuo movimiento de la lente. Además, las posibilidades de
que la lente se descentre de la córnea aumentan
considerablemente. En cuanto a la calidad del parpadeo podemos
decir que la situación ideal sería que fuera completo. Cuando
nos encontramos con un parpadeo incompleto se nos pueden
presentar diferentes problemas como puede ser un descentrado
inferior de la lente mayor que el habitual debido a que el párpado
superior empuja la lente hacia abajo al parpadear pero al no
llegar hasta abajo no vuelve a subirla hacia arriba cuando abre
el ojo por lo que la lente queda descolgada y esa posición de
la lente suele ser más incómoda que un posicionamiento
ligeramente superior. Otro problema puede ser que al no llegar
el párpado superior a contactar con el inferior en el parpadeo,
el párpado superior no pasa por encima de toda la lente sino sólo
de una parte con lo que la lente no se limpia por completo sino
solamente un trozo con lo que la posibilidad de aparición de
depósitos en la mitad inferior de la lente aumenta, así como
de tinciones a las 3 y a las 9 en la córnea o queratitis en
banda por falta de oxigenación corneal. Por otra parte, la
primera vez que un paciente se coloca una lente de contacto GP
la sensación de cuerpo extraño que experimenta generalmente
conlleva un aumento incontrolado y espasmódico del parpadeo.
- Película
lagrimal
:
la cantidad y la calidad de la lágrima es un valor importante
en cualquier adaptación de lentes de contacto, pero en lentes
GP va a condicionar la cantidad de parpadeo y el intercambio
lagrimal y, por consiguiente, la oxigenación corneal. La
inserción de una lente de contacto en el ojo altera la película
lagrimal, lo que debemos tener en cuenta a la hora de hacer una
adaptación de lentes de contacto. Si antes de adaptar las
lentes de contacto las características estructurales de la película
lagrimal no son buenas, con la lente en el ojo la situación va
a empeorar, es decir, puede haber un aumento en la velocidad de
evaporación de la lágrima y por tanto una sensación de cuerpo
extraño mayor que genera mayor irritación conjuntival e
hipoxia corneal. También podemos encontrarnos ojos con epífora
(mucho menos frecuente) que nos van a dar dificultad en la visión
al ser una situación muy inestable.
- Queratometría
en milímetros y ejes queratométricos.
- Refracción
completa
y medición del diámetro corneal y pupilar que nos ayudará a
elegir los parámetros de la lente de prueba.
- Determinación
del astigmatismo corneal
:
el sistema de compensación óptica del astigmatismo a través de
lentes de contacto GP se produce mediante el menisco lagrimal
existente entre la lente y la córnea, por lo que los casos que
vamos a poder resolver mediante este tipo de lentes de contacto
van a ser aquellos en los que el astigmatismo corneal coincida con
el refractivo (que son la mayoría) con un margen de ± 1,00 dp.
Aproximadamente una diferencia de 0,20 mm en los radios corneales
suponen 1dp de astigmatismo corneal. Los casos en los que el
astigmatismo refractivo sea mayor que el queratométrico en más
de 1,00 dp podemos encontrarnos con agudezas visuales inferiores a
las conseguidas con gafas y que solamente mejoran
sobrerrefraccionando con cilindros. Este cilindro residual
equivaldría aproximadamente al astigmatismo interno del paciente,
que es la diferencia entre el astigmatismo refractivo y el corneal.
LENTE
DE PRUEBA
Para
la selección de la lente de prueba tenemos que elegir primero el diámetro
de lente que le queremos probar y en función de eso y de la
queratometría escogeremos un radio determinado.
Las
lentes GP son asféricas y esto es algo a tener en cuenta a la hora
de elegir un radio porque su comportamiento suele ser ligeramente más
abierto que el de una lente esférica, por lo que tendremos que
escoger un radio un poco más cerrado (mirar cuadro orientativo).
|
Cuadro
orientativo para calcular el radio de la 1ª lente de prueba
para un Ø 9.60
|
|
Diferencia
de radios corneales en mm
|
0.00
a 0.10
|
0.15
a 0.25
|
0.30 a 0.40
|
0.45 a 0.55
|
0.60
a 0.70
|
0.75
a 0.85
|
0.90
a 1.00
|
|
Cantidad a
sumar a K en mm
|
+0.10
|
+0.05
|
-0.05
|
-0.10
|
-0.10
|
-0.15
|
-0.20
|
Una
vez que hemos elegido las lentes, se las colocamos al paciente y le
dejamos con ellas entre 30 minutos y 1 hora, para que la lente se
estabilice y se elimine el lagrimeo inicial. Es conveniente avisar
al paciente que durante el tiempo que lleve las lentes de contacto
parpadee mirando hacia el suelo para que la molestia que pueda notar
al principio sea menor.
Después
de una hora de uso, realizar una biomicroscopía para observar el
movimiento de las lentes con el parpadeo. El movimiento ideal tiene
que ser suave pero no demasiado rápido. Si el movimiento de caída
es muy lento la lente de contacto puede estar cerrada; si el
movimiento de caída es muy rápido y brusco la lente puede estar
abierta. En cuanto al posicionamiento de la lente deber ser
ligeramente superior en posición primaria de mirada con una leve
tendencia a caer (que es lo que va a estimular el parpadeo). Si la
lente está demasiado elevada puede estar abierta; en cambio si la
lente está descolgada es porque puede estar cerrada. Si al mirar
fijamente de soslayo hay un desplazamiento excesivo de la lente, se
elegirá un radio de curvatura más cerrado.
Posteriormente
hacer un fluorograma para evaluar la adaptación de las lentes. Se
considerará que el fluorograma es correcto cuando sea uniforme, es
decir, que la cantidad de fluoresceína esté repartida
homogeneamente debajo de la lente o, que aunque haya zonas de
diferentes tonalidades, éstas se fundan con el parpadeo (con un
astigmatismo corneal de más de una dioptría se presenta un
fluorograma en forma de pajarita que con el parpadeo se funde en una
imagen más uniforme). La adaptación plana muestra un fluorograma
con un toque central pronunciado, es decir, una acumulación
excesiva en la periferia (más verde) y un espesor de lágrima menor
en el centro (más oscuro). Por el contrario, la adaptación cerrada
nos muestra gran cantidad de fluoresceína en el centro (verde más
intenso) y un déficit de ésta en la periferia (más oscuro). En
caso de duda optar por la lente que quede paralela o ligeramente
plana.
Si
la primera lente de control no ofrece las características deseadas,
se debe probar la siguiente lente de control en función de lo
observado
Por
último, sobrerrefraccionar con esferas para obtener la potencia
estimada de la lente definitiva.
Sería
deseable que la potencia de la lente de prueba fuera lo más similar
posible a la de gafas, no excediendo la sobrerrefracción en ± 4.00
dp.
LENTE
DEFINITIVA
Para
la determinación de la lente definitiva nos tenemos que basar en la
mejor lente de prueba que le hayamos puesto al paciente, la que
mejor movimiento tuviera y mejor fluorograma nos diera. Una vez que
hemos decidido el radio y el diámetro de la lente a prescribir,
calculamos la potencia sobre la base de la refracción en gafas,
distometría en caso de ser necesaria y menisco lagrimal que se
forma entre la lente y la córnea.
La
forma de saber la potencia del menisco lagrimal es ver la diferencia
que hay entre el radio base de la lente elegido (R) y el K (mayor)
de la queratometría. Si R es más plano que K obtenemos un menisco
negativo y por tanto tendremos que quitar potencia negativa; si R es
más cerrado que K se genera un menisco positivo y por tanto
tendremos que sumar potencia negativa. La regla sería la siguiente:
Por
cada 0.05 mm que R sea más abierto que K restaremos -0.25 dp.
Por
cada 0.05 mm que R sea más cerrado que K sumaremos -0.25 dp.
En
caso de ser necesaria la distometría se haría antes de sumar o
restar la potencia del menisco lagrimal. La potencia definitiva de
la lente tendría que coincidir con la potencia de la lente de
prueba más la sobrerrefracción encima de dicha lente.
COMPLICACIONES
Y SOLUCIONES
Las
complicaciones más habituales en las lentes GP se producen en la
adaptación de la lente en el ojo. Vamos a enumerar algunas de ellas
y cuál puede ser su posible solución:
- Según el
posicionamiento de la lente:
Cuando
la lente de contacto se queda muy arriba suele ser motivado porque
está muy plana o porque el párpado superior es muy tenso y no deja
caer la lente. Si la lente está plana la solución es cerrarla y si
la presión del párpado superior es excesiva lo mejor es reducir el
diámetro total de la lente, haciendo la equivalencia necesaria en
radio, pasando de una adaptación subpalpebral a una interpalpebral.
Cuando
el posicionamiento de la lente sea inferior puede ser motivado
porque la lente está cerrada, porque la apertura palpebral sea muy
grande y al parpadear el párpado superior empuje la lente hacia
abajo y luego no la suba o porque el párpado sea hipotónico. Si la
lente está cerrada la solución es abrirla; cuando se presenten
cualquiera de los otros dos casos lo más acertado sería aumentar
el diámetro, realizando la equivalencia en radio, para ayudar al párpado
superior a subir la lente.
- Según los
diferentes signos clínicos:
Podemos
encontrarnos burbujas atrapadas entre la lente y la córnea que no
salen con el parpadeo, lo que nos demuestra que el intercambio
lagrimal no es óptimo. Esto suele suceder porque la lente queda
ligeramente cerrada y lo podemos solucionar haciendo una banda a la
lente para aumentar el levantamiento axial del borde.
- Tinción a las 3
y a las 9:
Es
uno de los signos clínicos más frecuentes y puede estar provocado
tanto por una lente cerrada como por una lente abierta.
En
una lente cerrada en esas zonas el espesor del menisco lagrimal es mínimo
por lo que la oxigenación se ve comprometida y aparecen las
tinciones. Para solucionarlo lo mejor es abrir la lente o si fuera
excesivo, hacer una banda.
En
una lente abierta lo que sucede es que el excesivo levantamiento
axial del borde en esas zonas recoge mucha lágrima debajo por lo
que las zonas adyacentes se quedan más resecas y esto unido a que
cuando parpadea el borde del párpado no llega bien a esas zonas
debido a la excesiva distancia entre el borde de la lente y la córnea,
se quedan sin humectar por lo que aparecen los teñidos. La mejor
solución es cerrar la lente o disminuir el diámetro o las dos
cosas.
Cuando
la conjuntiva bulbar presenta hiperemia al poco tiempo de ponerse
las lentes, podemos sospechar que la lente está algo cerrada y que
no garantiza la oxigenación corneal. Para comprobarlo lo mejor es
hacer un fluorograma y abrirla si se confirma o cambiar el material
de las lentes poniendo uno por mayor permeabilidad.
Si
al enrojecimiento se une molestia al parpadear y lagrimeo, la lente
puede estar abierta por lo que deberíamos colocar un radio más
cerrado.
- Según los síntomas:
Cuando
ponemos una lente de contacto GP y nada más poner el paciente
manifiesta una intolerancia muy fuerte a la lente puede que el radio
sea plano y el roce del borde de la lente con el párpado es la
causa de esa intolerancia. La solución es cerrar la lente.
Si
el paciente manifiesta molestia según va utilizando las lentes más
horas generalmente la lente está cerrada y la intolerancia viene
motivada por la hipoxia generada que se traduce en un edema corneal.
En este caso podemos abrir una banda o cambiar el radio de la lente
a uno más plano.
La
sequedad ocular es otro síntoma que nuestro paciente puede
manifestarnos a lo largo de la adaptación. Este problema está
ligado al déficit de parpadeo del paciente y a una lágrima escasa,
de mala calidad o ambas cosas. Cuando un paciente parpadea poco la lágrima
se evapora y aparecen zonas secas en la conjuntiva y en la córnea
lo que origina tinciones por hipoxia tanto corneal como conjuntival.
Para solucionar el problema de parpadeo sería conveniente
recomendar ejercicios de parpadeo para aumentar su frecuencia y en
cuanto a la lágrima utilizar lágrima artificial en caso de ser
necesario, pero en teoría con un aumento en la frecuencia de
parpadeo la sequedad ocular tiende a disminuir.
MANTENIMIENTO
Y REGIMEN DE USO
El
primer día que nuestro paciente venga a recoger sus lentes
definitivas, se las colocaremos y le dejaremos con ellas durante una
hora más o menos. Posteriormente realizaremos un control
consistente en una biomicroscopía, fluorograma y sobrecorrección
para comprobar que todo vaya bien. Si es así, le enseñaremos a
quitar y poner y le explicaremos como debe de cuidarlas y el régimen
de uso que debe llevar.
Le
diremos que limpie con un limpiador diario las lentes cuando se las
quite que es cuando realmente pueden estar sucias y que es opcional
limpiarlas antes de poner aunque muy recomendable. Una vez limpias
guardar en el estuche con suficiente líquido conservante hasta el día
siguiente. Cambiar el conservante diariamente. Utilizar un limpiador
enzimático cada quince días.
En
cuanto al régimen de uso le comunicaremos al paciente que cada día
debe poner las lentes dos horas más que el día anterior para
completar la adaptación con éxito hasta un máximo de 12 horas
diarias.
CONTROLES
Y REVISIONES
A
partir del día de recogida, programaremos una serie de controles a
efectuar hasta que la adaptación concluya.
Una
semana después de la recogida, citaremos al paciente con las lentes
puestas al menos 8 horas para realizar el control. El paciente nos
comunicará cuáles han sido sus impresiones a cerca de las lentes
durante esa primera semana y qué cosas le han ocurrido. Repetiremos
los pasos efectuados en el control del día de recogida y si todo
está en orden, le citaremos al cabo de 15 días.
A
las dos semanas notaremos que el paciente ha experimentado una mejoría
notable en la adaptación de las lentes: la mirada es más natural,
los movimientos oculares están más normalizados, el parpadeo no es
tan continuo, la sensación de cuerpo extraño será mucho
menor,…. En definitiva, la adaptación está prácticamente
concluida. Realizaremos un nuevo control y si todo está bien, le
citaremos al cabo de un mes.
Cuando
el paciente regrese al mes la adaptación estará finalizada, los
movimientos oculares, la mirada y el parpadeo serán normales y lo
que es más importante, la sensación de cuerpo extraño inducida
por la lente casi habrá desaparecido.
Así
pues en algo menos de dos meses habremos concluido la adaptación de
las lentes de contacto GP. Entonces acordaremos una serie de
revisiones con nuestro paciente que se espaciarán en el tiempo no más
de un año desde la revisión anterior.
Se
recomienda el reemplazo de las lentes en un periodo no superior a
tres años.
|